Hay tres tipos vello:
•Pelos finos y poco pigmentados: están en la mayoría de la
superficie corporal excepto en el cuero cabelludo, las cejas y las
pestañas.
•Pelos intermedios: pelos pigmentados de los brazos, las
piernas y la línea de implantación del cabello.
•Pelos terminales: vellos gruesos y pigmentados. Son los
que se encuentran en cuero cabelludo, la región pubiana y la
axilar, y en la cara y tórax del varón.
También se puede clasificarlos
de acuerdo a su relación con las hormonas, y podemos
diferenciarlos en:
•Pelo no sexual: es aquel
que se desarrolla sin la presencia de hormona alguna. El ejemplo
más claro lo dan las cejas y pestañas;
•Pelos ambisexuales: es el vello que se encuentra en los
dos sexos, y que crece con niveles muy bajos de andrógenos: el
pubis y las axilas;
•Pelo sexual o viril: que es el que vamos a encontrar sobre
el labio superior, la región anterior del tórax, la región
superior de la espalda, el triángulo superior del abdomen, el
abdomen inferior, los muslos, y que crece con niveles elevados de
andrógenos.
La piel y los folículos pilosos
tienen receptores para andrógenos y estrógenos. Los andrógenos son
las hormonas masculinas por excelencia, aunque están presentes en
ambos sexos (al igual que las femeninas que se denominan
estrógenos). Su función, tanto en las mujeres como en los hombres,
es el crecimiento de vello en las regiones sensibles a estas
hormonas, la caída o el recambio de cabello, la secreción del sebo
y muchas más, específicamente masculinas, como el desarrollo de
caracteres sexuales secundarios.